por Ernesto de Lara
En días pasados en un periódico de alta circulación en Hermosillo se hablaba de empresas que realizan promoción de productos y servicios sonorenses en la red internet como empresas que realizan comercio electrónico sin registrarse como tales.
Lamentamos que los comentarios ejercidos en dicho artículo deban ser considerados como desinformación pues no existe el comercio electrónico hasta hoy desde Sonora.
Se entiende por comercio electrónico las actividades comerciales realizadas a través de medios electrónicos de manera "enteramente automática". Es decir, usted accede a internet, identifica el producto o servicio que le interesa y paga por éste, todo automaticamente. Aunque en los últimos dos años han aparecido en el mercado paquetes muy económicos para realizar estas operaciones en línea aún no encontramos empresas sonorenses en el internet tomando ventaja de esta tecnología.
Muchas operaciones relacionadas con el comercio se han realizado a través del internet, las que se han hecho por mucho tiempo en diversos medios de comunicación electrónica. Cotizaciones, colocación y seguimiento de ordenes de compra, consulta de embarques y conocimiento de facturas se han realizado a través del telégrafo, del teléfono y del facsímil (fax) durante décadas. Nada diferente en estas operaciones electrónicas se proporciona con la inclusión de páginas de internet o mensajes de correo electrónico.
En el mismo artículo mencionado se hablaba de la falta de legislación en materia de comercio electrónico y que por consiguiente las empresas que realizacen operaciones comerciales a través del internet debía considerarseles como ilícitas. En este concepto entonces, habría de considerar como ilícito el que usted utilice su teléfono para solicitar un precio o el que le envíe usted un facsímil (fax) a su cliente para informale de un embarque. Sinceramente creemos que se confunden los conceptos y que si algo sobra en este país son leyes.
Afortunadamente el internet aún no está regulado por nadie pues ni las ingerencias del gobierno de Clinton han trascendido de manera general.
El comercio electrónico en Sonora y en México en general están detenidas y limitadas no por falta de una legislación en materia de comercio electrónico, la cual resultaría en una cancelación de una actividad que aún no existe. El comercio electrónico está ya de por si detenido por las dificultades legales que afrontan los bancos emisores de tarjetas en crédito que a la fecha no saben muy bien ni como van a cobrar la cartera vencida ni que hacer con las acciones legales promovidas por el Barzón. Si se requiere regularización está tendrá que efectuarse en el nivel de la regularización bancaria y crediticia, que se enrarece con la presencia del FOBAPROA.
En todo caso las empresas que se dedican al comercio electrónico (que insistimos, no existen en Sonora) no operan al margen de la ley pues pagan sus impuestos, y realizan sus operaciones de manera regulada.
Dejando a un lado las especulaciones, los sitios internet que se dedican al comercio electrónico manejan una base de datos en las que se especifican uno a uno los productos o servicios ofrecidos, señalando para cada uno su precio, su existencia en inventario, sus especificaciones técnicas y frecuentemente una representación gráfica.
El usuario de internet, ahora comprador escoge los productos o servicios que le interesan, define la cantidad a adquirir y sólo a través de un "servidor seguro" proporciona información sobre la tarjeta de crédito a la que se realizará el cargo. Se puede considerar que sólo al cumplir con todos estos requisitos la operación podrá llamarse "comercio electónico".
Adicionalmente, el comercio electrónico no tendrá porque afectar al comercio local, siempre y cuando se trate de la promoción de los productos locales, pero si estos se "duermen en sus laureles" lo más seguro es que se presente tal afectación, lo cual en sí ni es ilegal ni desleal, será sólo un fenómeno que se presente con la "apertura de mercados" que muchos de nosotros esperaban.
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